Cuando vemos en la gran pantalla del cine mundial a un artista de Hollywood lo primero que no viene a la mente es la curiosidad de saber qué tanto dinero gana esa celebridad. Porque no es un secreto que cada uno de los lujos que pueden darse las estrellas es un asunto que a todos nos despierta el interés. Mansiones de impacto, coches, joyas y accesorios de las marcas más reconocidas que hay en el mercado. En fin, este es uno de los tantos ejemplos que se pueden mencionar en ese sentido.

Pero lo que pocos se dan cuenta, es que para que ese actor o actriz pudiese haber llegado a la cima en esta industria que por naturaleza es complicada, tuvo que pasar por un infancia, una juventud que casi nadie toma en consideración. En términos más sencillos, sólo ven lo que están por encima, que es la fama, pero la historia de esa celebridad quizás estuvo marcada por trabajos u oficios normales. Así como dice un aforismo muy popular: el trabajo dignifica.

Entonces, lejos de verle el lado bueno de la fama, hemos decido ofrecerte los detalles de famosos que son unas estrellas mundiales, y que han tenido que ganarse la vida de una manera humilde, como un ciudadano común, otros han sido arriesgados, pero con una razón de por medio. Desde luego, con esto se pretende dar un mensaje, que no importa la fama, todos los seres humanos que desean llegar lejos en la vida tienen que dar lo mejor de sí.

2Jay Z

Otro de los famosos de Hollywood que tenemos que traer a la lista a como dé lugar, se trata de Jay Z. Hoy en día es un rapero, productor, empresario y unos de los hombres más influyentes en el mundo. Nadie lo va a creer pero en su pasado, era un vendedor de crack en Nueva York.

Y es que la fama tiene un precio, y el hecho de ser reconocido en cualquier rincón del planeta no implica para nada que no tengan también una vida qué contar, lo que pasa es que a veces el éxito hace más ruido que el pasado, y es lo que la gente conoce de sus estrellas favoritas. Entonces, debemos tomar en cuenta que ellos también son humanos, y de una u otra forma se las han tenido que ingeniar para llegar a donde están. En definitiva, no es fácil, y tampoco se trata de suerte divina.