La historia de los perros, como mascotas, es prácticamente tan antigua como la historia de misma humanidad. Desde que el hombre primitivo comenzó a domesticar lobos, hace aproximadamente 14.000 años, y que estos fueran evolucionando hasta llegar al perro, los fieles cuadrúpedos han estado a nuestro lado. Irónicamente, se cree que el primer sitio donde un perro fue domesticado fue en Asia, probablemente en China. Sabemos que son adorables, y sabemos que los amamos tanto como ellos a nosotros, pero… ¿te has preguntado qué dicen los comportamientos de tu perro?

Muchos dueños de mascotas afirman que  sus peludos compañeros son prácticamente capaces de hablar, pues mediante sus comportamientos se expresan muy bien. Y tienen toda la razón, porque aunque no posean un lenguaje verbal, como nosotros, han desarrollado un amplio catálogo de comportamientos, que nos permitirán entenderlos mejor.

Mordida: uno de los comportamientos de tu perro más significativo

Mordida

Recordemos que los comportamientos de los perros están codificados en su código genético, haciendo que actúen por instinto. Pues bien, uno de los instintos más básicos que mantienen los cuadrúpedos es el de la mordida como método de ataque y defensa, por su pasado como animales salvajes y cazadores. Sin embargo, éste es practicado, cuando son cachorros, a modo de juego, entre sus iguales o con su familia humana.

Si alguna vez has tenido un perrito en casa, sabrás que esos pequeños dientecitos pueden lastimar bastante. Sin embargo, en este caso el perrito sólo se muestra amistoso: te identifica como un miembro de su manada y está jugando contigo. Dicho comportamiento puede mantenerse como una muestra de afecto, y hacer que un perro adulto juegue mordisqueando, pero sin llegar a herir. Aun así, debes recordar que ante todo es un mecanismo de defensa, por lo que si notas tensión en el animal, es mejor evitar la mordida.