La historia de los perros, como mascotas, es prácticamente tan antigua como la historia de misma humanidad. Desde que el hombre primitivo comenzó a domesticar lobos, hace aproximadamente 14.000 años, y que estos fueran evolucionando hasta llegar al perro, los fieles cuadrúpedos han estado a nuestro lado. Irónicamente, se cree que el primer sitio donde un perro fue domesticado fue en Asia, probablemente en China. Sabemos que son adorables, y sabemos que los amamos tanto como ellos a nosotros, pero… ¿te has preguntado qué dicen los comportamientos de tu perro?

Muchos dueños de mascotas afirman que  sus peludos compañeros son prácticamente capaces de hablar, pues mediante sus comportamientos se expresan muy bien. Y tienen toda la razón, porque aunque no posean un lenguaje verbal, como nosotros, han desarrollado un amplio catálogo de comportamientos, que nos permitirán entenderlos mejor.

Las orejas

Las orejas

Todos sabemos lo importante que es que ésta parte del cuerpo para nuestros amigos peludos, pues, gracias a su pasado como cazadores, desarrollaron un agudísimo sentido de la audición, llegando a percibir frecuencias que nosotros ni siquiera soñamos con captar. Y no solo cumplen una función sensorial, pues las orejas también forman parte de los comportamientos de tu perro.

Cuando tu perro se encuentra tranquilo, notarás sus orejas relajadas. Sabrás que algo captó su atención si levanta una, y que entró en estado de alerta cuando eleva ambas e inclina su cabeza, pues está tratando de escuchar con más atención. Finalmente, cuando las deje caer y las pegue por completo a su cabeza, es porque se encuentra asustado por algo.