Como en muchas otras patologías, es muy frecuente el uso de analgésicos cada vez que experimentamos dolor de espalda. Sin embargo, está demostrado que los analgésicos lo único que hacen es camuflar el dolor, pero no atajarlo.

Para terminar con el dolor podemos hacer una serie de pautas o actividades diarias que son sencillas y rápidas de practicar y con las que la mejoría será inmediata.

Te las contamos a continuación.

3Fuera estrés

El estrés y la ansiedad pueden provocar dolor de espalda

El estrés y la ansiedad son malos para todo. De hecho, son de los peores síntomas que podemos padecer pues merman bastante el bienestar general. Aunque nos parezca extraño, el estrés y la ansiedad también pueden generar dolor de espalda.

El estrés dificulta la coordinación de la musculatura pudiendo provocar lesiones y contracturas que son las que nos generan el dolor.

Existen mil situaciones y circunstancias que pueden generar estrés o ansiedad, pero por suerte también hay mil herramientas para tratar de controlar ambos.