Como en muchas otras patologías, es muy frecuente el uso de analgésicos cada vez que experimentamos dolor de espalda. Sin embargo, está demostrado que los analgésicos lo único que hacen es camuflar el dolor, pero no atajarlo.

Para terminar con el dolor podemos hacer una serie de pautas o actividades diarias que son sencillas y rápidas de practicar y con las que la mejoría será inmediata.

Te las contamos a continuación.

2Adelgazar

Otro consejo para reducir el dolor de espalda es adelgazar

Los huesos y la musculatura de la espalda tienen que soportar nuestro propio peso, proteger la médula espinal y mantener estable nuestro centro de gravedad. Obviamente, esto será más complicado si estamos por encima de nuestro peso.

Adelgazar es una de las actividades que más nos ayudarán a reducir el dolor de espalda, pero no sólo por el peso que le evitamos a la espalda en sí misma, sino porque comer bien y hacer ejercicio repercuten de cualquier modo en nuestro bienestar.

No estamos hablando tan sólo de hacer ejercicio, sino que hay pautas tan sencillas, como levantarse con cierta recurrencia de la silla de la oficina y dar un paseo de al menos una hora al día. Aunque te parezca algo difícil, es sólo cuestión de disciplina.