Todos sabemos que hay numerosas actividades que amenazan nuestro planeta y por lo tanto la habitabilidad del ser humano en el. Los gobiernos y las grandes empresas tienen frente a ellos uno de los retos más acuciantes si quieren rebajar las pésimas expectativas respecto al cambio climático o la contaminación global. Pero no sólo ellos son responsables de el peor problema del siglo XXI, también nosotros los ciudadanos de a pie, debemos concienciarnos de que cada pequeño gesto suma. Hay hábitos cotidianos que podemos corregir para contribuir a que la contaminación sea tan sólo un mal sueño.

2Reducir el uso de aerosoles en desodorantes, lacas, etc

Las alternativas a los sprays no son tan negativos para la capa de ozono

Aunque desde hace unos años los fabricantes de aerosoles tienen prohibido por ley que contengan ciertos elementos tóxicos, lo cierto es que este formato provoca mucha más contaminación que otros alternativos.

Reduce el consumo de desodorantes, lacas, ambientadores o insecticidas (entre otros) que vayan en spray. Casi siempre hay alternativas en crema, polvos o barras.

Además de su uso, tendrás que tener cuidado al desecharlos pues su contenido normalmente es altamente inflamable. Utiliza para deshacerte de ellos los puntos limpios.