Como bien sabemos, el Alzheimer es una enfermedad degenerativa, ya que lleva un deterioro cognitivo como la pérdida de memoria. La enfermedad va deteriorando en sí el cerebro y sus capacidades mentales. Se trata de una enfermedad que tristemente no tiene curación posible.

Aunque es cierto que la duración de vida del paciente puede variar en función de a qué años comiencen los síntomas, si la enfermedad es más severa o menos en sus primeros años, etc. Siempre hay diferentes factores que no nos dejan hablar de términos fijos. Pero lo que sí sabemos son los síntomas más comunes que debes tener en cuenta.

Menor relación social

alzheimer-menor-relacion-social.

Nada que confundir con un estado de ánimo bajo. Porque en este caso, de nuevo tenemos que aclarar que por sí solos, estos síntomas no suelen tener demasiada importancia. Aunque es cierto que ante la duda, siempre es mejor consultar a nuestro médico. Porque en ocasiones, una persona sana no quiere o no necesita mantener demasiada relación social.

No decimos que sea bueno, pero es verdad que hay épocas de la vida en la que preferimos estar tranquilos. Cuando es algo puntual, no hay que temerle. Pero cuando se trata de retirarse de la vida social, de hacer menos cosas con la familia y de relacionarse solo lo justo, entonces debemos revisar bien qué ocurre. La persona con Alzheimer, en un primer momento, nota esos cambios y que le está fallando la memoria, por lo que intentará recluirse lo máximo posible.