Confirmado: Las palmadas agrandan tus nalgas

No siempre estamos satisfechos con nuestro cuerpo y por eso es normal que haya cosas que queramos mejorar. Uno de los puntos débiles en el cuerpo de las mujeres suele ser el trasero. Sin embargo, ahora hemos sabido de un método milenario que consigue agrandar las nalgas con palmadas.

Es hora de ir olvidándose de pasar horas y horas en el gimnasio para notar los resultados o de pasar por una costosa y peligrosa cirugía para ponerse implantes, resulta que puedes poner tus nalgas más grandes de una forma sencilla y sin esfuerzo (pero no sin dolor) gracias a una técnica procedente de Tailandia.

agrandar las nalgas con palmadas

Lo que hace la técnica es agrandar las nalgas con palmadas que consiguen moldear y vigorizar las carnes flácidas, a la vez que estimulan la circulación en la zona y por tanto ayudan a eliminar la celulitis.

El tratamiento está siendo aplicado por Khemmikka Na Songkhla, que tiene licencia para ejercer la medicina no tradicional en Bangkok desde el año 2003. Ella dice que se trata de una tradición familiar y que aprendió la técnica de su abuela.

El tratamiento consiste en aplicar manotazos sobre las nalgas de los pacientes. En realidad combina los manotazos con pellizcos y masajes. La doctora argumenta que las nalgas aumentan de tamaño en función de la fisionomía que tenga el paciente.

No vamos a decir que no sea un tratamiento doloroso, porque efectivamente lo es. Pero la clínica Tobnom de Bangkok que aplica esta técnica por lo menos lo hace con ritmo, ya que dan manotazos mientras suena de fondo la música de Lady Gaga y Beyoncé entre otras.

Lo que no tiene este tratamiento son efectos secundarios, aunque es cierto que el paciente se sentirá dolorido durante unos días. Eso sí, la especialista destaca que son necesarias un mínimo de cuatro sesiones. Luego los efectos se pueden disfrutar entre tres y cuatro años.

Pero que sea un tratamiento de medicina tradicional no quiere decir que sea barato. De hecho, el precio varía en aquellas zonas en las que el especialista necesita hacer más esfuerzo para golpear.

En este centro no se conforman con agrandar las nalgas con palmadas, sino que utilizan esta técnica milenaria con otras funciones estéticas. De hecho, también recurren a las bofetadas para conseguir una piel del rostro más tersa. La propia Khemmikka señala que ella misma se nota el lado izquierdo de la cara más terso y vigoroso tras cuatro sesiones de bofetadas y destaca que pronto se someterá al mismo tratamiento pero en el lado derecho de la cara.

No sabemos si el tratamiento será tan efectivo como afirma Khemmikka, pero lo que está claro es que hace cierto el viejo dicho de “para presumir hay que sufrir”.

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