Pon mi canción favorita.  Hazme la lista de la compra. Léeme mi email; dime qué planes tengo para este fin de semana; dame la dirección de mi casa. Estas son preguntas y comentarios que hacemos a los nuevos soportes que escuchan y obedecen. Pero claro, dentro de estas preguntas también se incluyen comentarios que escucha Google y que nos pueden poner en apuros. No te los pierdas porque más de uno es muy divertido. Y comprometedor.

A finales de 2016 llegó Google Home, que usa los comandos de voz de Google Assistant. Su funcionamiento es muy similar al del famoso Alexa. El usuario tan sólo debe decir “Ok, Google” antes de cada pregunta. Y en junio Apple lanzó HomePod, que funciona son Siri. Seguro que conoces todos estos sistemas que nos obedecen a todo lo que le pedimos. Aunque a veces, lo de las paredes oyen, se cumplen a la perfección. En este caso, Google oye.

2Dónde van los archivos

Cada vez que das un comando o haces un comentario con tu voz, Google Home y los dispositivos que funcionan con Alexa graban o transmiten clips sonoros de lo que dices.

Esos archivos son enviados a un servidor  para procesar el audio y formular una respuesta. Y es ahí donde nos pillan todo. Son aparatos que nos espían.

Una vez que recitas las palabras mágicas, tu voz queda capturada y lo que dices queda registrado en la nube. Los micrófonos de los dispositivos pueden escucharte incluso cuando no estés hablándoles a ellos, aunque esas conversaciones ambiente no se guardan ni se envían a una red. De ahí que comentarios que hagamos fuera de lugar, también queden registrados.