La Casa Fuerte es el último descubrimiento de Mediaset en cuanto a realities se refiere. Hablamos de un concurso que se nos presenta como novedoso. Y probablemente lo sea, aunque la casa en la que se desarrolla ya la conociéramos. Sin embargo, al final, los personajes son conocidos y lo que nos mueve al público son los problemas que siempre surgen en la convivencia.

Es decir, que la mecánica del concurso se centra en cazar la fortuna ajena, siete parejas de famosos conviven, unas en cómodas habitaciones y otras en el jardín, al final lo que se prima es la diferencia para que surjan los roces.

Los afortunados residentes participan diariamente en pruebas gracias a las cuales ganan dinero que deben guardar en la caja fuerte de sus habitaciones. Los asaltantes, que viven en el jardín, también compiten con la finalidad de ganar a sus rivales y poder quitarles la habitación, con la caja fuerte incluida claro.

Los residentes puntúan la convivencia todas las semanas y la audiencia es la que decide si la pareja asaltante gana a la residente o a la inversa.

1Broncas de inusitada violencia en la Casa Fuerte

Pues bien, desde que comenzó el programa los problemas, enfrentamientos y malos rollos entre los participantes de la Casa Fuerte no han dado tregua. Las broncas se desarrollan entre los distintos participantes con inusitada violencia. Los insultos suenan muy despectivos y desagradables y ha habido incluso escupitajos. La Casa Fuerte es una fuente tan grande de conflictos que hasta presentadores que ya lo han vivido prácticamente todo como Ana Rosa Quintana alucinan.

Es evidente que el programa La Casa Fuerte está diseñado para que los concursantes se enfrenten y den mucho de que hablar, pero la suerte de despropósitos y la agresividad supera con mucho las expectativas y llega incluso a resultar desagradable, ¿de verdad hay que ser tan soez para ganar?

Atrás