El concepto de frustración se define como el sentimiento que se genera en un individuo cuando no puede satisfacer un deseo planteado. Algo que podemos extrapolar a cuando compramos por Internet. Es decir, esa frustración que tenemos cuando lo vemos por la pantalla y lo que nos llega a casa. O lo que es lo mismo, lo que esperar, y la realidad. Por eso dicen que en esta vida lo mejor es no ponerse expectativas. Porque la realidad siempre supera a lo que pensamos.

Y esto ocurre mucho cuando compramos por Internet. Seguro que nos ha pasado mil veces. Lo vemos en la pantalla del móvil, nos encanta y lo compramos. Estamos expectantes a cuando llegue. Una vez que está en casa, abrimos la caja y…sorpresa. ¿Pero esto qué es? Y es que no tiene nada que ver lo que compraste con lo que llegas.

3Botas

“Mi hermana compró estas botas para su disfraz de Halloween y esto llegó en el correo” decía en Twitter la compradora. ¡Menudo cambio! Solo valen para la muñeca. Y no es para menos. Está claro que nadie se puede poner esas botas salvo la famosa muñeca Barbie. Incluso creemos que le podría estar grande.

Con estos ejemplos te hemos demostrado que a veces cuando compras por Internet hay que tener mucho cuidado.

En la mayoría de las veces lo que esperar no es lo que llega. Por eso hay que prestar atención a cómo es la página y a posibles comentarios de otros usuarios. Ya sabes que en la red nadie da duros a cuatro pesetas. Ni es oro todo lo que reluce.