A lo largo de historia hemos podido conocer grandes estructuras simbólicas que para muchas naciones del mundo han tenido una influencia importante. Esta viene a representar su cultura, raíces, y en algunos casos, constituye el eje central de la identidad de los pueblos. Las pirámides de Egipto son uno de esos proyectos arquitectónicos de mayor arraigo que existe en la esfera global. Tiene una antiquísima historia que los seres humanos deberíamos por lo menos descubrir, porque también es un claro ejemplo de lo mucho que podemos seguir dando como sociedad.

Desde luego, disfrutar con lujos de detalles sitios emblemáticos como este debe ser una tarea sumamente complicada, porque a ciencia cierta hay numerosas vertientes sobre su origen que al sol de hoy, no son visibles para el conocimiento de todos. Hay detalles que merecen ser revelados, y pasa a ser un asunto de unidad, porque como bien sabemos el pasado es lo que define el presente, y la historia de la humanidad ha tenido misterios que no se pueden obviar. En el caso de estas tierras hablamos de faraones, reyes, disputas y luchas, que cualquiera quisiera descubrir, más allá de lo que se difunde en los medios televisivos o documentales historiográficos.

En tal sentido, la necesidad de estudiar las maravillas de Egipto se convierte en una aventura fascinante. De hecho, para los egiptólogos, como profesionales en el área de las ciencias en ese país, consideran que es una tarea llena de retos. Pero como nosotros pensamos en facilitarte las cosas, hemos decidido ofrecerte un compendio de principios teóricos muy relevantes que te darán las premisas sobre este increíble y antiguo lugar. Te vas a sorprender.

1No todas eran puntiagudas

Iniciamos presentación con uno de los mitos más evidentes que se observa al momento de contextualizar la génesis de las pirámides de Egipto, pues contrario a lo que muchas personas piensan, o han podido leer, las pirámides no son iguales todas.

De hecho, uno de los puntos que queremos dejarte bien en claro es que como muchos edificios o construcciones, en el caso de estas pirámides también habían fases. Las primeras que fueron creadas no tenían ninguna estructura puntiaguda como la que solemos traer de referencia hasta nuestros días. Eran más bien planas.

Hay una multiplicidad de ejemplos que se pueden encontrar sobre este enfoque. Una de las que te podemos traer a colación es la necrópolis de Saqqara, ubicada en Memphis, que en ese entonces era la capital de Egipto. Cuando analizamos este lugar, nos damos cuenta que algunas de las pirámides de la antigüedad estaban incluidas con la Pirámide de Djoser.

Esa fue producida por el arquitecto Imhotep, en los años 2611 y 2630 a.C. A tal efecto, es uno de los primeros monumentos que fueron realizados con mampostería tallada, y por supuesto no era puntiaguda.

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