Nuestra piel, especialmente la del rostro, está expuesta a una gran cantidad de agentes externos que pueden llegar a dañarla. El aire, el sol, la contaminación… todos ellos hacen que nuestra piel vaya adquiriendo un tono apagado que no nos gusta nada. Para remediarlo una buena opción es la mascarilla de yogur y limón.

El limón es un excelente remedio natural que tiene muchos usos a nivel cosmético. Aunque se trata de un producto fuerte, si lo combinamos con la suavidad del yogur conseguimos una mascarilla capaz de aportar mayor luminosidad y limpieza a nuestro rostro.

mascarilla de yogur y limon

Una de las grandes ventajas de la mascarilla de yogur y limón es que es muy fácil de elaborar, lo único que hay que hacer es mezclar el yogur con el zumo de limón, moverlo hasta que quede una pasta homogénea y aplicarlo. Es una de las mascarillas más económicas y ecológicas que podemos hacer. Además, nos garantiza que vamos a aplicar sobre nuestra piel un producto libre de agentes químicos.

El limón ayuda a eliminar las células muertas de la piel, disminuye las manchas que suelen aparecer por efecto del sol o de la edad, aporta brillo al rostro, acelera el proceso de regeneración celular, mejora la elasticidad de la piel al estimular la producción de colágeno y además previene la aparición de arrugas.

El yogur por su parte ayuda a hacer una exfoliación en profundidad, disimulando las cicatrices o manchas, suaviza la pieza y le da firmeza, desinfecta y humecta el rostro, es un buen aliado para luchar contra el acné y limpiar los puntos negros y además mejora la apariencia de la piel dándole más luminosidad.

Para preparar la mascarilla de yogur y limón lo único que tienes que hacer es mezclar dos cucharadas de yogur natural con tres cucharaditas de zumo de limón. Cuando tengas la mascarilla lista lava bien la zona de cara y cuello con agua templada para que los poros se abran, a continuación aplica la mezcla uniformemente por todo el rostro y el cuello, evitando siempre la aplicación en el contorno de los ojos.

Deja reposar la mascarilla durante 20 minutos, aprovecha este tiempo para relajarte y descansar, eso también le vendrá bien a tu piel. Procura no gesticular demasiado para que la mascarilla se seque bien y no se mueva de su sitio.

Pasado el tiempo de aplicación lava bien la cara con agua fresca y después aplica tu hidratante habitual. Verás como tu rostro tiene un aspecto mucho más limpio y luminoso.

Puedes usar esta mascarilla de dos a tres veces por semana, después de varias aplicaciones empezarás a notar los resultados.

Además, si añades una cucharada más de cada ingrediente, consigues una estupenda mascarilla capilar que devolverá a tu cabello su brillo y vitalidad.