Muchas de las familias han cambiado sus rutinas cafeteras de las mañanas. Si antes nos levantábamos y preparábamos el agua y el café, ahora simplemente le damos a un botón y esperamos a que la cafetera haga su trabajo. Un sólo gesto que sin embargo ha cambiado muchas cosas más, puesto que esas cápsulas de café con las que desayunamos, suponen un deshecho nuevo en nuestros hogares que también tenemos que gestionar.

En este sentido, las propias marcas de cafeteras y de cafés desarrollan sistemas de recogida para reciclar las cápsulas de café y reducir su impacto. Pero por si todavía no lo tienes muy claro, te damos unas cuantas ideas de los usos de dichas cápsulas una vez hayan servido para su propósito principal, que es hacer café.

1Reciclar

Las empresas fabricantes de cápsulas de café organizan campañas de recogida de cápsulas

La opción más rápida y más evidente es la de reciclar las cápsulas y evitar así perjudicar al medioambiente. Con su reciclaje, se separa el plástico del aluminio, y también se recicla el excedente de café que se utiliza para abono.

Las empresas productoras de las cápsulas de café o las cafeteras dan diversas opciones. Nestlé por ejemplo organiza campañas de recogida de cápsulas.

Nespresso por su parte tiene más de 700 puntos de recogida de cápsulas, además de recogerlas en sus tiendas propias.

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