Todos en algún momento de nuestras vida hemos pasado por la terrible desesperación de querer ir al baño, pero muchas veces las ganas de “hacer pis” o de orinar como se le conoce en varias parte del mundo, es algo que nos atormenta. Podríamos decir que estamos en presencia de una situación que se torna muy complicada, y para controlar la vejiga en ese momento no es cosa fácil.

La vejiga es el tema que trataremos el día de hoy. Lo que queremos es darte las herramientas necesarias para controlarla en los momentos donde te encuentras en apuros y no sabes qué hacer. Desde luego que cada día podemos tener hábitos impresionables que pueden ayudarnos en este sentido, y una de las cosas que más afecta es que el ser humano no se cuida, por lo general está tan preocupado de sus actividades laborales, personales, con la familia, y se olvida que su cuerpo también necesita de los cuidados necesarios, porque si por dentro no tiene una buena salud, realmente te puedes ver implicado en problemas muy graves.

Entonces, esto pasa a ser un mensaje que llegue a la conciencia de nuestros lectores, porque como bien sabemos somos los que comemos, y eso influye de manera positiva o negativa en la salud. A continuación, te presentamos los detalles más relevantes para que puedas salir de apuros y controles tu vejiga.

1Mantén la clama

La vejiga no perdona y más de uno nos ha hecho sufrir, sobre todo cuando estamos en la calle so en un sitio en donde sabemos que no tenemos un baño cerca para hacer nuestra necesidad básica. Pues bien, la primera recomendación que te vamos a traer el día de hoy, se trata de mantener la calma, sabemos que la estás pasando mal, pero si te preocupas por la situación lejos de salir airoso de ese cuadro que no se lo recomendamos a nadie, te vas a ver peor.

En este sentido, tienes que empezar asentarte y relajarte para estar un poco más calmada, ya entenderás que de la desesperación nos queda el cansancio. Cuando te decimos que te sientes en una silla, es porque esto te a ayudar de una manera increíble a contraer los músculos que están cercanos a la vejiga. No te encorves, es un error gravísimo hacerlo. En el mejor de los caso, siéntate con la espalda recta para que alivies un poco la tensión y esto sin duda alguna va a minimizar esa urgencia que tienes de ir al baño.

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