No podemos negar que en la intimidad de nuestro hogar podemos hacer cosas que negamos, asquerosidades, pero que realmente llegamos a hacer casi cada día. Una de ellas es oler la ropa interior. Algo quizás inexplicable si se piensa fríamente, pero que se trata como de una especie de acto reflejo.

Claro que esto no se puede ir contando a los cuatro vientos, por ello, siempre es mejor negarlo. Pero no significa que no pase, sino que nos da un tanto de reparo el reconocerlo. Cuando sucede es porque realmente sabemos que es algo bastante asqueroso y de ahí que no queramos admitirlo. ¿No te parece?.

Jugar con las pelotillas de los dedos de los pies

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Sí, ya suena un tanto asqueroso y como tal, lo hemos seleccionado como otra de las asquerosidades que nos podemos encontrar en nuestro día a día. No hace falta que pienses que las pelotillas entre los dedos solo salen si no te duchas. Porque en ocasiones al usar algún tipo de calcetines y sudar un poco, ya las tendremos ahí alojadas en su espacio favorito. Hay personas que lo saben, llegan a casa y se duchan sin más. Pero luego está el otro tipo de personas, entre los que nos sentiremos muy identificados.

Porque cuando nos quitamos el calcetín, solemos hacer un repaso entre los dedos. No queremos entrar en la ducha sin ver si realmente están las pelotillas en su sitio o no. Si están, nos llevará mucho más tiempo el momento ducha, porque jugaremos con ellas un buen rato. Es algo casi innato, reparar en ellas o bien, retirarlas con la mano. A pesar de que también sea asqueroso, sigue siendo un juego con nuestro cuerpo.