Los peligros de la nueva moda antivacunas

Los padres siempre tienen numerosas preocupaciones cuando se habla de sus hijos. Desde luego, no es para menos. Pero cierto es que en algunos campos no debería haber ninguna duda. Los padres se preocupan de si tanta vacuna puede dañar el sistema inmunológico de sus pequeños.

Muchos creen que todavía pueden ser más susceptibles a ciertas enfermedades si se vacunan. Así que, antes dudas así, no puede haber otra cosa que ciertos estudios. Solo de este modo se les puede abrir los ojos a los padres que siguen con ciertas dudas. Por ello te hablamos de los peligros que tiene la moda antivacunas, de la que tanto se habla.

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La moda antivacunas por miedo a los químicos

Parece que los padres, que defienden el no vacunar a sus pequeños es debido a que dichas vacunas cuentan con químicos. Unos químicos que, creen, pueden ser peligrosos. Pero no es así. Por un lado hay que decir que las vacunas cuentan con compuestos químicos como el aluminio, pero en dosis muy pequeñas. Tanto es así que no son nada tóxicas.

Se dice que el nivel del aluminio ronda los 0,125 mg por cada dosis. Lo que es muy inferior de lo que una persona puede consumir cada día. A partir del año 2001, el mercurio también se eliminó de las vacunas, aunque no era tóxico. Por lo que parece que los químicos o se reducen o no existen en las vacunas para nuestros niños. Además de que no están compuestas por productos tóxicos hay otro miedo en los padres. Creen que puede debilitar el sistema inmunológico. Algo que han salido al paso los expertos para explicar que no es así.

Los peligros de la moda antivacunas

Si los niños no se vacunan, hay un grave problema. No solo para ellos mismos, sino también para el resto de los niños. Como efecto colateral, han aparecido más de 400.000 afectados de sarampión, así como miles de afectados con paperas y demás enfermedades. Así que, por este motivo si existen las vacunas siempre es por algo. No van a debilitar el sistema inmunológico, sino todo lo contrario.

Las vacunas son las encargadas de llevar una forma debilitada del virus en el organismo. De este modo, el sistema tendrá que identificar y defenderse de todas las infecciones futuras que lleguen. Los niños deben recibirlas desde muy jóvenes porque sus sistema inmunológico es más sensible. Lo mismo ocurre con las personas mayores. Además, hay que mencionar que las vacunas no son las causantes de las alergias que puedan ocurrir. Cierto es que ninguna vacuna es eficaz al 100%. Aún así, son necesarias por y para la salud de los que más queremos.